En estas primeras semanas del año, los colombianos han empezado a sentir el impacto de las alzas en los precios de varios productos y servicios. El aumento del salario mínimo, que se fijó en 1.300.000 pesos, ha sido insuficiente para cubrir el encarecimiento de la canasta familiar.

Impacto en el bolsillo de los colombianos

Uno de los rubros que más ha golpeado el bolsillo de los hogares es el de los alimentos. Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), el precio de la canasta básica de alimentos subió un 2,08% en enero, en comparación con el mismo mes del año anterior. Este aumento se debe principalmente al alza en los precios de los huevos, la papa, la cebolla y el arroz.

El transporte también se ha encarecido. El precio de la gasolina subió un 2,1% en enero, mientras que el del diésel aumentó un 1,4%. Estos aumentos se han trasladado a las tarifas de transporte público y privado, lo que ha hecho más costoso para los colombianos desplazarse.

Los servicios públicos también han experimentado alzas. El precio de la energía eléctrica subió un 3,9% en enero, mientras que el del gas natural aumentó un 2,2%. Estos aumentos se han visto reflejados en las facturas de los hogares.

Medidas del gobierno

Para mitigar el impacto de las alzas, el gobierno ha anunciado una serie de medidas. Entre ellas se encuentran el aumento del subsidio a la gasolina y el diésel, la entrega de bonos a las familias más vulnerables y la congelación de las tarifas de transporte público durante los primeros cuatro meses del año.

Perspectivas para los próximos meses

Se espera que las alzas de precios continúen durante los próximos meses, debido a factores como la guerra en Ucrania, la devaluación del peso colombiano y el aumento de la demanda global. El gobierno ha dicho que seguirá monitoreando la situación y tomando medidas para proteger a los colombianos más vulnerables.