Confesión macabra: hombre acepta haber asesinado a un anciano por presunta brujería
Un escalofriante caso judicial ha concluido en Bello, Antioquia, con la condena de Ricardo Emiro Montoya Ramírez a 16 años y 4 meses de prisión por el homicidio de un adulto mayor. Según la Fiscalía General de la Nación, Montoya acusó a la víctima de practicar brujería en su contra, lo que habría ocasionado desgracias en su negocio local.

Antecedentes del crimen
Los hechos ocurrieron el pasado 14 de julio de 2023, cuando la víctima, un hombre de 72 años, recibió cuatro heridas mortales con arma cortopunzante en la espalda. El incidente se produjo tras una discusión entre ambos en su vecindario, Villas del Sol. Montoya Ramírez fue detenido el 23 de mayo de 2024 y desde entonces se encontraba bajo custodia, a la espera del fallo judicial.

De acuerdo con la Fiscalía, Montoya Ramírez «causó la muerte con un arma cortopunzante a un hombre de 72 años, a quien acusó de hacerle brujería». Este suceso pone de relieve una vez más hasta qué punto las creencias en prácticas ocultas pueden desencadenar actos violentos y extremos.
Otros casos relacionados con la brujería
El caso de Montoya Ramírez no es el único en el que la brujería ha estado implicada en crímenes locales. Durante el mismo año, un individuo conocido como «Bigotes», que falsamente se hacía pasar por brujo, fue encarcelado por abusar sexualmente de una mujer y su hija en Antioquia. Según se alega, las víctimas buscaban mejorar su situación económica, pero terminaron siendo explotadas y denunciaron los hechos tras ser amenazadas por el agresor.

La brujería también ha hecho eco en el sistema penitenciario colombiano. En un operativo realizado en 124 cárceles del país en enero de 2025, se encontraron objetos asociados a rituales de brujería y vudú, además de celulares y armas. Uno de los hallazgos más inquietantes se produjo en la cárcel de mujeres El Buen Pastor en Bogotá, donde se descubrió un altar improvisado con duendes y oraciones escritas a mano.
El coronel Daniel Gutiérrez, Director del Inpec, explicó que estos elementos rituales tenían como objetivo obstaculizar las requisas y sembrar miedo entre los funcionarios con el fin de disuadirlos de su labor.
Conclusiones
El caso del homicidio en Bello, Antioquia, es un triste recordatorio de las consecuencias devastadoras que pueden tener las supersticiones y las creencias infundadas en la sociedad. La brujería no tiene ningún fundamento racional y acusar a alguien de practicarla no solo es injusto e infundado, sino que también puede conducir a actos de violencia inaceptables. Es esencial que fomentemos el pensamiento crítico y la educación científica para combatir la ignorancia y las creencias dañinas.