Ruptura en las negociaciones de paz con las disidencias de las Farc

La división interna que se venía gestando desde hace varios meses en el 'Estado Mayor Central' de las disidencias de las Farc se hizo evidente tras la suspensión del cese del fuego en Nariño, Valle del Cauca y Cauca, una decisión tomada por el Gobierno colombiano como consecuencia de una serie de ataques contra una comunidad indígena en Cauca y el asesinato de la líder indígena Carmelita Yule Paví, además de una serie de hostigamientos a la Fuerza Pública.

Mientras que una parte de las disidencias se inclinaba por preservar el cese del fuego en el resto del país y continuar con el proceso de negociación -cerca del 40% de los hombres del Emc, según fuentes cercanas a la mesa-, la otra parte, el 60% restante, exigía una tregua total como condición para continuar con las conversaciones.

Las dos facciones

Tras la ruptura, han surgido dos facciones principales dentro de las disidencias de las Farc:

La primera facción, liderada por 'Calarcá' y apoyada por el 40% de los hombres del Emc, ha ratificado su voluntad de continuar con las negociaciones de paz con el Gobierno colombiano. La segunda facción, liderada por 'Iván Mordisco' y apoyada por el 60% restante, se ha negado a participar en las conversaciones y ha exigido una tregua total como condición para su regreso a la mesa.

Las implicaciones de la ruptura

La ruptura en las negociaciones de paz con las disidencias de las Farc tiene varias implicaciones importantes:

El futuro de las negociaciones

El futuro de las negociaciones de paz con las disidencias de las Farc es incierto. El Gobierno colombiano ha reiterado su compromiso con la paz, pero también ha dicho que no negociará con grupos armados ilegales que no estén dispuestos a cesar el fuego. Por su parte, las disidencias de las Farc han dicho que no volverán a la mesa de negociaciones hasta que el Gobierno colombiano declare una tregua total.

En las próximas semanas, las dos partes tendrán que decidir si están dispuestas a hacer concesiones para lograr un acuerdo de paz. Si no lo hacen, es probable que la violencia en Colombia continúe y el proceso de paz se debilite aún más.