Joe Alwyn se está alejando de la sombra de Taylor Swift y abrazando el centro de atención
Después de años de mantener una relación discreta con la superestrella Taylor Swift, el actor británico Joe Alwyn está transitando hacia una nueva fase en su carrera, donde parece estar buscando activamente los focos y la notoriedad que antes evitaba. Según Jiménez (2025), en un artículo publicado por El País, este cambio se está haciendo evidente a medida que Alwyn se involucra en proyectos de Hollywood de alto perfil, asiste a eventos de moda y se prepara para presentar un premio en los próximos premios Oscar.
Un actor tímido que está encontrando su voz
«Siempre fui bastante tímido. Existe la idea de que si eres actor, saltas sobre una mesa, cantas una canción y cuentas todo tipo de historias. Y, en realidad, ocurre lo contrario», confesó Alwyn en una entrevista con The Guardian. Para un hombre que se describe a sí mismo como introvertido, navegar por la industria del entretenimiento, y especialmente haber estado en una relación tan pública, ha sido un desafío. Sin embargo, tras casi dos años de su separación de Swift, Alwyn está emergiendo como una figura más prominente en el mundo del espectáculo.
De relaciones discretas a proyectos ambiciosos
Durante su relación con Taylor Swift, Alwyn se mantuvo deliberadamente alejado del ojo público. La pareja, conocida por su privacidad, rara vez era fotografiada junta, y Alwyn evitaba hablar sobre su relación en entrevistas. Este enfoque, aunque comprensible, eclipsó en cierta medida su trabajo como actor. Ahora, Alwyn está protagonizando proyectos que le están proporcionando una mayor visibilidad.
Su participación en The Brutalist, una película aclamada por la crítica, lo ha catapultado a la temporada de premios, culminando en su rol como presentador en los Oscar. Este nuevo capítulo en su carrera está permitiendo que su talento actoral sea reconocido independientemente de su vida personal.
Orígenes humildes y una base sólida
Alwyn creció en un entorno familiar que fomentó su creatividad y le proporcionó una base sólida. Su padre, Richard, es cineasta documentalista y profesor, mientras que su madre, Elizabeth, es psicoterapeuta. «Ambos se ocupan de por qué las personas son como son. Y de tener empatía para explorar a alguien o lo que nos hace comportarnos como lo hacemos», explicó Alwyn, destacando la influencia de sus padres en su enfoque del arte y la comprensión humana.
Su formación académica en Inglés y Arte Dramático en la Universidad de Bristol, seguida de su tiempo en la Central School of Speech and Drama de Londres, le proporcionaron las herramientas necesarias para iniciar su carrera como actor. Su primer papel protagónico en la película de Ang Lee, Billy Lynn (2016), fue un punto de inflexión. «No se me escapa que le debo todo a él [Lee] y a ese director de casting. Cada puerta que se ha abierto se debe a eso. Nunca antes había estado delante de una cámara», reconoció Alwyn, enfatizando la importancia de esa oportunidad inicial.
El impacto de la relación con Taylor Swift
Aunque su relación con Swift le proporcionó una inmensa atención mediática, también lo mantuvo en una posición en la que su vida personal eclipsaba sus logros profesionales. La pareja mantuvo su relación lo más privada posible, pero la curiosidad pública era inevitable. Según Alwyn, «Se sentó el precedente —de que nuestra elección es ser privados y no alimentar ese lado de las cosas— y cuanto más lo hagamos, con suerte, más disminuirá esa intromisión o intriga» (GQ, 2022, citado en Jiménez, 2025). A pesar de sus esfuerzos, la relación siempre fue un tema recurrente en las entrevistas y en la prensa del corazón.
La pandemia trajo consigo cambios significativos, incluyendo la decisión de Alwyn de mudarse a Los Ángeles con Swift. Durante el confinamiento, ambos colaboraron en la composición de canciones que ganaron premios Grammy, utilizando el seudónimo William Bovery para Alwyn. Swift reveló más tarde la participación de Alwyn, subrayando su deseo de que la música fuera juzgada por sus propios méritos.
Un nuevo capítulo en su carrera
Tras la ruptura con Swift, Alwyn parece estar adoptando un enfoque diferente hacia su carrera. Está eligiendo proyectos que le ofrecen una mayor visibilidad y está dispuesto a participar en eventos públicos. Su participación en The Brutalist y su próxima aparición en los premios Oscar son indicativos de su creciente presencia en la industria.
A pesar de este cambio, Alwyn sigue comprometido con su privacidad y se muestra reacio a hablar sobre su relación pasada. «Como todos saben, nosotros decidimos mantener en privado los detalles más privados de nuestra relación. Nunca fue algo que se pudiera mercantilizar y no veo ninguna razón para cambiar eso ahora», afirmó en una entrevista con The Times (citado en Jiménez, 2025). En cambio, prefiere centrarse en su trabajo y en las personas importantes en su vida.
Actualmente residiendo en Londres, Alwyn tiene varios proyectos en el horizonte, incluyendo las películas Hamlet y Hamnet con Paul Mescal, y Panic Carefully con Elizabeth Olsen, Eddie Redmayne y Julia Roberts. Su objetivo principal es ser reconocido por su talento actoral y dejar atrás la etiqueta de «exnovio de». Está trabajando para que en las entrevistas las preguntas sobre ese capítulo de su vida desaparezcan.
Mirando hacia el futuro
Joe Alwyn se encuentra en un punto crucial de su carrera. Según Andrea Jiménez (2025), corresponsal de El País, 2025 parece ser su año. Está abrazando nuevas oportunidades, explorando nuevos roles y construyendo una identidad profesional independiente de su pasado personal. A medida que continúa desafiándose a sí mismo y buscando proyectos que le permitan crecer como actor, Alwyn está redefiniendo su imagen pública y demostrando su valía en la industria del entretenimiento.