Sabrina Carpenter homenajea a Madonna en la portada de Vogue

Sabrina Carpenter rinde homenaje a Madonna en la edición de marzo de 2025 de Vogue, en una sesión fotográfica a cargo del legendario Steven Meisel.

Una sesión icónica recreada

La sesión recrea con gran fidelidad la icónica serie de imágenes que el fotógrafo realizó con Madonna para Vogue Italia en febrero de 1991, evocando la sensualidad y el glamour de la estrella de los 90.

Las fotografías muestran a Carpenter con el característico peinado rubio platinado, maquillaje clásico y poses que recuerdan la estética de la sesión original de Madonna. Meisel, reconocido por su trabajo con grandes figuras de la moda y la música, mantiene la esencia de su estilo atemporal, adaptándolo a la imagen fresca de la cantante de “Feather”.

El impacto de Madonna

Este tributo refuerza la influencia de Madonna en nuevas generaciones de artistas, así como el impacto visual de su colaboración con Meisel. La recreación ha generado gran conversación en redes sociales, con fanáticos comparando ambas sesiones y destacando la impecable ejecución de Carpenter en su homenaje a la Reina del Pop.

Short n' Sweet: una nueva era para Carpenter

Carpenter asegura que su nueva era musical, “Short n' Sweet”, no es un personaje creado, sino una versión más teatral de sí misma. “Short n’ Sweet es absolutamente yo. No hay un alter ego, pero definitivamente es una versión más enfatizada de mí”, explicó en la entrevista con Abby Aguirre para Vogue.

Esta nueva etapa llega tras una faceta más lúdica explorada en la gira “Emails I Can’t Send”, donde Carpenter improvisaba distintos versos finales para su canción “Nonsense” en cada ciudad. “Todo el álbum es sobre desamor, y ‘Nonsense’ es como: ‘Tal vez pueda volver a enamorarme’. Es una canción muy graciosa y sin pretensiones”, compartió la artista.

Los inicios de una estrella

El perfil también repasa los inicios de Carpenter en la música, recordando cómo comenzó a subir videos a YouTube a los nueve años como parte de un concurso de canto organizado por Miley Cyrus. Aunque no ganó, quedó entre las tres finalistas y tuvo la oportunidad de conocer a la estrella de Disney.

“Después de ese concurso, seguí haciéndolo porque lo amaba. También sentí que estaba encontrando mi voz al interpretar las canciones de otros artistas”, reveló Carpenter.

Con esta portada en Vogue, la artista reafirma su estatus como un ícono emergente del pop, con un estilo que combina el glamour de las grandes divas con su sello personal.