El costo invisible de la inteligencia artificial: ¿Cuánta agua se está consumiendo para generar imágenes?
La inteligencia artificial (IA) está transformando la manera en que creamos contenido digital, ofreciendo la posibilidad de generar imágenes detalladas y con estilos únicos, como las inspiradas en el famoso Studio Ghibli. Sin embargo, este avance tecnológico trae consigo un impacto ambiental significativo que a menudo pasa desapercibido. Actualmente, la generación de imágenes con IA está requiriendo grandes cantidades de agua para enfriar los centros de datos que procesan estas solicitudes, lo que está generando interrogantes cruciales sobre la sostenibilidad de estas tecnologías.

El consumo hídrico detrás de cada imagen generada por IA
Diversos estudios están alertando sobre el impacto ambiental del aprendizaje automático y los modelos de IA. Según un informe de la Universidad de Colorado Riverside y la Universidad de Texas Arlington, cada imagen generada por IA podría estar consumiendo entre 2 y 5 litros de agua. Si bien este consumo permanece invisible para el usuario final, representa una carga considerable para los recursos hídricos, especialmente en regiones que ya están enfrentando crisis de agua.
«La creciente demanda de imágenes generadas por IA está ejerciendo presión sobre los recursos hídricos a nivel mundial», señala un informe de Redacción Clarín, destacando la importancia de abordar este problema de manera urgente.

¿Cómo se utiliza el agua en los centros de datos de IA?
Los centros de datos que alojan los modelos de inteligencia artificial están utilizando grandes cantidades de energía, lo que genera calor. Para evitar el sobrecalentamiento, estas instalaciones requieren sistemas de refrigeración basados en agua. Cada vez que se genera una imagen con IA, estos procesos de enfriamiento se están activando, contribuyendo al consumo de este recurso vital.
Un estudio publicado en Nature en 2023 reveló que los centros de datos de compañías como OpenAI, Google y Microsoft están consumiendo miles de millones de litros de agua al año solo para refrigeración. En términos individuales, convertir una imagen en una ilustración estilo Ghibli podría requerir aproximadamente 3,45 litros de agua, lo que equivale a 17 vasos de agua potable.
El auge de las imágenes estilo Ghibli y su impacto ambiental
La tendencia de generar imágenes con IA se está expandiendo rápidamente gracias a herramientas como DALL·E y Stable Diffusion, que permiten crear ilustraciones en segundos. El estilo de Studio Ghibli, con su característico trazo artesanal y colores vibrantes, se ha convertido en uno de los más solicitados en estas plataformas. Sin embargo, esta demanda también está incrementando el uso de recursos energéticos e hídricos.
Según datos del MIT Technology Review, el consumo de agua de los centros de datos ha aumentado un 30 % en los últimos cinco años debido a la popularidad de los modelos de IA. La combinación de una creciente demanda y una falta de regulaciones específicas sobre el consumo de agua en la industria tecnológica plantea serios desafíos ambientales que deben abordarse de inmediato. La empresa Clarín ha recalcado la urgencia de implementar medidas regulatorias en este sector.
Alternativas sostenibles para reducir el impacto
A pesar del alto consumo de agua, existen estrategias para reducir el impacto ambiental de la IA. Algunas empresas tecnológicas han comenzado a utilizar sistemas de enfriamiento más eficientes, como refrigeración con aire o el uso de aguas residuales tratadas en lugar de agua potable. Además, en 2024, la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. (EPA) propuso normativas para regular el consumo de agua en centros de datos. Empresas como Google y Microsoft también han anunciado compromisos para mejorar la eficiencia de sus instalaciones y reducir su huella hídrica en un 30 % para 2030.
El rol de los usuarios y las regulaciones
Los usuarios también pueden contribuir a mitigar el impacto ambiental del uso de IA. Una de las formas más efectivas es utilizar estas tecnologías de manera consciente, evitando generar imágenes de forma masiva sin un propósito específico. También es recomendable optar por herramientas de IA que implementen prácticas sostenibles.
Según un informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el sector tecnológico debe trabajar en conjunto con los gobiernos para desarrollar regulaciones que equilibren la innovación con la protección ambiental. El diálogo entre empresas, científicos y políticos será clave para garantizar que la IA continúe evolucionando sin comprometer los recursos naturales.
El futuro de la IA y la sustentabilidad
A medida que la inteligencia artificial se expande, también están aumentando los desafíos ambientales que plantea. La industria tecnológica está enfrentando el reto de optimizar sus procesos para reducir su impacto en el planeta. Investigaciones actuales buscan desarrollar modelos de IA que requieran menos recursos, mejoren su eficiencia y empleen energías renovables en su funcionamiento.
La regulación y la innovación están jugando un papel crucial en la sostenibilidad de la IA. Iniciativas como el "AI for Good" de la ONU buscan impulsar el desarrollo responsable de estas tecnologías, asegurando que su crecimiento no comprometa el equilibrio ecológico.
Para mayor información sobre este tema, puede consultar el artículo original en Clarín.