Ayuso rehúye apoyar a Rodríguez, ataca a las asociaciones de víctimas de residencias y responde a la oposición: "Siempre con las mismas mierdas"
El dolor de las víctimas
La familiar de una de las víctimas explicó que "la pesadilla era el no saber absolutamente nada" y que obtener información en la residencia se había convertido en un "momento agónico del día". La situación empeoró cuando recibieron la llamada de la doctora de la residencia informándoles de que su madre había contraído el virus.
La reacción de Rodríguez
Miguel Ángel Rodríguez, conocido como MAR, el poderoso jefe de gabinete de Ayuso, reaccionó el mismo domingo desacreditando como falso el testimonio de la familiar. Sin embargo, el lunes tuvo que rectificar. Y el martes, como si no fuera suficiente con las heridas que siguen abiertas, recalcó que no permitirá que las asociaciones de familiares se reúnan con la presidenta: "Llevan años llamándola asesina".
El ataque de Ayuso
En lugar de mostrar empatía y comprensión por el dolor de las víctimas, Ayuso lanzó un nuevo ataque contra las asociaciones de víctimas. "Siempre están criticándonos con lo mismo, siempre nos están llevando con las mismas mierdas", espetó Ayuso. "Yo no voy a entrar en su trabajo", añadió.
Ayuso también acusó a las asociaciones de víctimas de "retorcer el dolor de las víctimas de las residencias" y de estar formadas por "resentidos" provenientes de la política que "están mintiendo".
La respuesta de la oposición
La oposición no tardó en responder a las acusaciones de Ayuso. Mar Espinar, del PSOE, lamentó que Ayuso esté "rodeada de chanchullos" y de "gente que no paga impuestos". También criticó la "crueldad humana" de Ayuso y su "desprecio" por las víctimas, a las que "no se ha reunido ni una sola vez".
Manuela Bergerot, de Más Madrid, acusó a Ayuso de "no haberse reunido ni una sola vez" con las asociaciones de víctimas y de llevar "cinco años impidiendo cualquier tipo de investigación para que se sepa la verdad".
Ayuso, sin embargo, se mantuvo firme en su postura y no rectificó ni pidió disculpas. En lugar de ello, lanzó nuevos ataques contra la oposición y las asociaciones de víctimas.