El entorno, más crucial que los genes en el riesgo de muerte prematura

Las múltiples exposiciones a factores ambientales a lo largo de la vida, conocidas como "exposoma", desempeñan un papel mucho más significativo que la genética en la determinación del riesgo de muerte prematura, según un nuevo estudio publicado en The Guardian.

El estudio, basado en datos de casi 500.000 participantes en la base de datos UK BioBank, identificó 85 exposiciones ambientales asociadas con una mayor probabilidad de fallecer antes de tiempo. Estas exposiciones incluyen factores de la infancia, como el tabaquismo materno y la altura a los 10 años, así como aspectos más recientes como el empleo y los ingresos del hogar.

Los investigadores descubrieron que estas 25 exposiciones ambientales contribuyen en un 17% a la variación en el riesgo de muerte prematura, mientras que la predisposición genética a 22 enfermedades principales explica menos del 2%.

Esto subraya la importancia del entorno en la salud a lo largo de la vida, especialmente en enfermedades de los pulmones, el corazón y el hígado.

Oportunidades para mejorar la salud pública

El Dr. Austin Argentieri, primer autor de la investigación de la Universidad de Harvard y el Broad Institute, destaca que 23 de las 25 exposiciones ambientales identificadas son modificables, lo que ofrece oportunidades para mejorar la salud pública.

El Dr. Stephen Burgess, de la Universidad de Cambridge, afirma que los hallazgos respaldan investigaciones previas que muestran que nuestros genes no determinan completamente nuestro futuro.

"La genética puede cargar los dados, pero somos nosotros quienes decidimos cómo jugamos nuestra mano",

Dr. Stephen Burgess

Este estudio enfatiza la necesidad de invertir en la comprensión y modificación del entorno para reducir el riesgo de enfermedades y mejorar la salud general.