El arte renace: Restauración de esculturas en parques porteños revela historias ocultas
En el corazón de Buenos Aires, dos de sus parques más emblemáticos, el Jardín Botánico Carlos Thays y el Ecoparque, están siendo transformados en vibrantes museos a cielo abierto. Un meticuloso proceso de restauración está revelando los secretos y la belleza de esculturas que evocan la rica herencia cultural de Italia y Francia. Este proyecto, liderado por el Ministerio de Espacio Público y ejecutado por el equipo de restauradores del Monumentos y Obras de Arte (MOA), no solo busca preservar el patrimonio artístico, sino también acercar el arte a la comunidad.
Un viaje a través del tiempo y el arte
El Canto de la Cosechadora: Un himno a la fertilidad
La Loba Romana: Un símbolo de los orígenes
Venus Púdica y La Bañista: Elegancia y gracia en el Botánico
Más allá del Jardín Botánico: El Ecoparque y el MOA
El trabajo de restauración no se limita al Jardín Botánico. En el Ecoparque, el busto de Juan Manuel de Rosas, el de Clemente Onelli y la Fuente del Mono Caí están siendo puestos en valor. Además, el edificio del MOA, ubicado en la Plaza Sicilia, está siendo ampliado y renovado para ofrecer visitas guiadas y mostrar el archivo de las obras.
Un museo a cielo abierto en constante evolución
La restauración de estas esculturas es un testimonio del compromiso de la ciudad de Buenos Aires con la preservación de su patrimonio cultural. Este proyecto no solo embellece los parques porteños, sino que también educa e inspira a las generaciones presentes y futuras. Al revelar las historias y los secretos detrás de cada obra, se está creando un museo a cielo abierto en constante evolución, donde el arte y la naturaleza se entrelazan para enriquecer la vida de la comunidad.