La panadería mexicana que triunfa en Nueva York con el pan de muerto más bonito

Una tradición familiar

La Flor de Jalisco Bakery no es una simple panadería; es una representación de la historia y la cultura mexicanas. Con una tradición panadera que se remonta a los años 20, los abuelos paternos de Liliana Rojas abrieron su primera panadería en México. Desde entonces, su familia ha transmitido las recetas y técnicas que permiten ofrecer auténticos sabores mexicanos a los clientes de Nueva York. La pasión de Rojas por el oficio familiar y por mantener viva la esencia de la panadería mexicana ha consolidado el éxito de este negocio.

El pan de muerto más bonito de Nueva York

Durante la temporada de Día de Muertos, La Flor de Jalisco Bakery lleva su tradición a otro nivel con lo que muchos consideran el pan de muerto más bonito que existe en Nueva York. Cada pieza es elaborada y decorada a mano, con diseños que evocan la cultura mexicana, como flores de cempasúchil y patrones inspirados en la famosa Talavera. La dedicación en cada detalle transforma el pan en una pequeña obra de arte que no solo celebra la vida, sino que también recuerda a quienes ya no están con nosotros.

Más allá del pan de muerto

El pan de muerto no es el único tesoro de La Flor de Jalisco Bakery. La panadería también ofrece conchas decoradas, adaptando los diseños a cada temporada. Durante el Día de Muertos, es común encontrar conchas con motivos de calaveras y decoraciones alusivas a Halloween, mientras que para Navidad, San Valentín y otras festividades, estas conchas se transforman con colores y figuras que evocan la esencia de cada celebración. También preparan otras delicias tradicionales mexicanas como pan de feria, pasteles y las roscas de reyes en enero.

Gracias a su dedicación a la tradición y su espíritu innovador, La Flor de Jalisco Bakery se ha convertido en un destino obligado para los amantes de la panadería mexicana en Nueva York. Su pan de muerto, reconocido como el más bonito de la ciudad, es solo una muestra del talento y la pasión que ponen en cada uno de sus productos.