'No es Hora de Callar' Regresa a Flor del Monte: Un Paso Hacia la Reconciliación
Las mujeres de la campaña '#NoESHoraDeCallar' están regresando a Flor del Monte, un corregimiento en los Montes de María, marcando el sexto retorno de esta significativa iniciativa. Este evento no es solo una marcha, sino un símbolo poderoso de resiliencia y reconstrucción en una comunidad que ha sido profundamente afectada por la violencia. El recorrido, que se inició en Ovejas (Sucre), culmina en Flor del Monte, el segundo pueblo donde el Estado colombiano firmó la paz, un hito importante en su historia reciente. Este retorno se está produciendo en un momento crucial, mientras la comunidad sigue sanando las heridas del pasado y construyendo un futuro más prometedor.

Un Himno de Esperanza en los Montes de María
La marcha está siendo acompañada por el sonido de 'El Mochuelo', una canción emblemática del maestro Adolfo Pacheco, que se ha convertido en un himno para los Montes de María. Esta melodía, interpretada bajo el sol caribeño, está uniendo a las mujeres en un canto de esperanza y determinación. La música, en este contexto, está funcionando como un poderoso vehículo para expresar emociones, fortalecer la identidad colectiva y fomentar la cohesión social. La elección de 'El Mochuelo' no es casualidad; representa la conexión profunda de la comunidad con su tierra y su cultura, elementos esenciales para superar la adversidad.
El Acompañamiento y el Apoyo Institucional
La Armada Nacional está acompañando a las mujeres de 'No es Hora de Callar', garantizando su seguridad durante la marcha. Además, figuras importantes como Jineth Bedoya Lima, reconocida periodista y defensora de los derechos de las mujeres, y la General de la Policía, Olga Patricia Salazar Sánchez, están presentes, brindando su apoyo y solidaridad. La presencia de estas figuras clave subraya la importancia del compromiso institucional y el respaldo a las víctimas de la violencia. Este acompañamiento es fundamental para fortalecer la confianza de la comunidad en las instituciones y asegurar que sus voces sean escuchadas.

Flor del Monte: Un Pueblo que Resurge
Flor del Monte, un lugar que ha sido testigo de dolor y sufrimiento, está emergiendo como un símbolo de esperanza y reconciliación. La comunidad, con el apoyo de iniciativas como 'No es Hora de Callar', está trabajando arduamente para reconstruir su tejido social y económico. Según [información extraída de El Tiempo](https://www.eltiempo.com/colombia/otras-ciudades/el-retorno-de-no-es-hora-de-callar-a-flor-del-monte-el-segundo-pueblo-donde-el-estado-firmo-la-paz-3439396), este corregimiento representa un modelo de paz y reconciliación.
El Proceso de Reconstrucción y los Desafíos Persistentes
La reconstrucción de Flor del Monte no es un proceso fácil. A pesar de los avances significativos, la comunidad enfrenta desafíos persistentes, como la falta de oportunidades económicas, la inseguridad y la necesidad de fortalecer la confianza en las instituciones. Es crucial que el Estado y la sociedad civil sigan brindando apoyo a Flor del Monte para garantizar que pueda construir un futuro sostenible y próspero.
- Apoyo Psicosocial: Brindar atención integral a las víctimas de la violencia.
- Generación de Ingresos: Fomentar proyectos productivos que permitan a la comunidad mejorar su calidad de vida.
- Fortalecimiento Institucional: Asegurar la presencia efectiva del Estado en la región.
El Legado de 'No es Hora de Callar'
La campaña 'No es Hora de Callar' está dejando un legado invaluable en Flor del Monte y en toda la región de los Montes de María. A través de su trabajo, se está empoderando a las mujeres, visibilizando las historias de las víctimas y promoviendo una cultura de paz y reconciliación. El retorno a Flor del Monte es un testimonio del poder de la resiliencia y la capacidad de las comunidades para superar la adversidad.
Como afirmó Jineth Bedoya Lima en un comunicado reciente: «Estamos acompañando a las mujeres en este proceso de reconstrucción del tejido social en el territorio. Necesitamos garantizar que sus voces sean escuchadas».
En conclusión, el retorno de 'No es Hora de Callar' a Flor del Monte es mucho más que una marcha; es un símbolo de esperanza, reconciliación y el compromiso continuo de construir un futuro mejor para las comunidades afectadas por la violencia en Colombia. La resiliencia de las mujeres de los Montes de María está inspirando a todo un país.