España y el compromiso del 2% del PIB en gasto militar: Tensiones en la OTAN

Las recientes declaraciones del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, sobre el supuesto compromiso de España de alcanzar el 2% del Producto Interno Bruto (PIB) en gasto militar para este verano, están generando controversia y malestar en La Moncloa. Mientras el presidente Pedro Sánchez ha reiterado su intención de acercarse a ese objetivo antes de 2029, Rutte ha afirmado que España se ha comprometido a alcanzarlo este mismo verano. Esta discrepancia está provocando tensiones entre el gobierno español y la Alianza Atlántica, poniendo de manifiesto las complejidades de los compromisos internacionales en materia de defensa.

La Declaración de Rutte y la Reacción de España

Durante un coloquio en Varsovia, Mark Rutte aseguró que «España quiere llegar al 2% [del PIB en gasto militar] este verano». Esta afirmación, según fuentes de Presidencia del Gobierno, no se corresponde con lo que Sánchez comunicó a Rutte en una reunión previa en La Moncloa. Sánchez habría manifestado que España «intentará acercarse lo máximo posible al 2% en verano», dependiendo del cierre del ejercicio de 2024. La Moncloa ha expresado su sorpresa y considera «inapropiado que la OTAN hable con imprecisiones en nombre de gobiernos» aliados, solicitando aclaraciones al equipo de Rutte.

Según Miguel González (2025), en su artículo para El País, una alta fuente de la OTAN ha intentado matizar las palabras de Rutte, indicando que el secretario general se refería a que ve «un deseo» de España de lograr el compromiso del 2% en inversión en defensa «lo antes posible». Esta fuente también confirma que en la reunión entre Rutte y Sánchez no se estableció una fecha concreta para alcanzar ese porcentaje, aunque sí se habló del aumento de la inversión.

El Contexto Económico y las Implicaciones Financieras

Alcanzar el 2% del PIB en gasto militar este verano representa un desafío técnico y económico considerable para España. Con el PIB a precios corrientes de 2024, esto implicaría destinar 31.832 millones de euros a defensa, una cifra muy superior a los 21.000 millones estimados según la nueva métrica de cálculo del gasto militar. La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha señalado que el cumplimiento del objetivo de déficit para 2024 deja margen para otras políticas, incluyendo la defensa, pero no ha especificado un compromiso concreto para alcanzar el 2% del PIB este verano.

La situación económica actual, con un déficit del 2,8% del PIB, proporciona cierta flexibilidad para aumentar la inversión en defensa. Sin embargo, el gobierno español debe equilibrar este objetivo con otras prioridades y compromisos legislativos. El aumento del gasto militar podría tener implicaciones en otras áreas del presupuesto, generando debates y negociaciones políticas.

Polonia como Ejemplo y las Presiones de la OTAN

Las declaraciones de Rutte fueron realizadas en Polonia, el país de la OTAN que más porcentaje del PIB dedica al gasto militar, con un 4,7%, superando incluso a Estados Unidos. Rutte elogió la inversión de Polonia en defensa como un ejemplo para todos los aliados. Este contexto sugiere que la OTAN está ejerciendo presión sobre los países miembros para que aumenten su gasto militar, especialmente en un momento de crecientes tensiones geopolíticas.

La Alianza Atlántica está preocupada por la amenaza que representa Rusia y otros actores internacionales, como China, Irán y Corea del Norte. Rutte ha insistido en la necesidad de que los países europeos asuman su responsabilidad en la defensa y compartan las cargas de manera justa. Ha rechazado la idea de una autonomía europea en materia de defensa, argumentando que la OTAN es esencial para garantizar la seguridad de Europa.

La Perspectiva de Trump y el Futuro de la OTAN

Ante las dudas sobre el compromiso de Donald Trump con la defensa de Europa, Rutte ha defendido la firmeza del vínculo transatlántico, aunque ha advertido de que los países europeos deben asumir su responsabilidad. Rutte ha enfatizado que «no hay alternativa» a la OTAN y ha advertido que si Putin invadiera un metro cuadrado de territorio aliado, la reacción «sería devastadora».

Las palabras de Rutte reflejan la creciente preocupación en la OTAN por la necesidad de fortalecer la defensa colectiva y garantizar la seguridad de sus miembros. El aumento del gasto militar es visto como una forma de demostrar el compromiso de los países aliados con la Alianza Atlántica y disuadir a posibles agresores. La presión sobre España para que alcance el 2% del PIB en gasto militar es parte de esta estrategia más amplia.

Implicaciones Geopolíticas y Estratégicas

El debate sobre el gasto militar en España se inscribe en un contexto geopolítico marcado por la guerra en Ucrania y el aumento de las tensiones con Rusia. La OTAN está reforzando su presencia en el flanco oriental de Europa y aumentando su inversión en defensa para disuadir a Rusia de cualquier agresión. El aumento del gasto militar en España podría ser visto como una forma de contribuir a este esfuerzo colectivo y demostrar el compromiso de España con la seguridad europea.

Sin embargo, el aumento del gasto militar también podría generar controversia en España, especialmente entre los partidos políticos de izquierda y los movimientos sociales que priorizan otras áreas del gasto público, como la sanidad, la educación y la lucha contra el cambio climático. El gobierno español deberá equilibrar estas prioridades y explicar a la opinión pública la necesidad de aumentar la inversión en defensa en un contexto de crecientes amenazas y desafíos geopolíticos.

Conclusión

La controversia sobre el compromiso de España de alcanzar el 2% del PIB en gasto militar pone de manifiesto las tensiones y desafíos que enfrenta la OTAN en un momento de crecientes amenazas y desafíos geopolíticos. El gobierno español deberá equilibrar sus compromisos con la Alianza Atlántica con sus prioridades internas y explicar a la opinión pública la necesidad de aumentar la inversión en defensa. El debate sobre el gasto militar en España es un reflejo de las complejidades y contradicciones del mundo actual, donde la seguridad y la defensa se entrelazan con la economía, la política y la sociedad.