Hermanos de Markitos Toys envueltos en controversia: Acusaciones de vínculos criminales y el asesinato de Gail Castro
En los últimos meses, la familia Castro Cárdenas, conocidos por su presencia en redes sociales, se encuentra en el centro de la polémica. Markitos Toys, junto a sus hermanos Gail, Kevin y Mayve, han sido señalados por presuntos vínculos con el grupo delictivo «Los Sapitos» en Sinaloa, según informes de Milenio Entretenimiento (2024). Esta situación ha generado un impacto significativo en sus vidas, especialmente tras el reciente asesinato de Gail Castro en Ensenada.

¿Quiénes son los hermanos Castro Cárdenas?
Los Castro Cárdenas, al igual que Markitos Toys, han construido una presencia en plataformas como YouTube e Instagram, donde comparten aspectos de su estilo de vida y experiencias. Sin embargo, la difusión de un volante acusándolos de ser colaboradores financieros de «Los Sapitos» ha marcado un antes y un después. La controversia ha generado un aluvión de comentarios y reacciones en sus perfiles digitales.
Kevin Castro (KC): El influencer de los autos deportivos
Kevin Castro, conocido como KC, es un creador de contenido originario de Culiacán, Sinaloa. Con 2.2 millones de seguidores en Instagram, KC comparte momentos de su vida cotidiana y detalles sobre su relación con Ana Gastélum. Su canal de YouTube, con 1.37 millones de suscriptores, está dedicado a videos de autos deportivos y sus viajes alrededor del mundo. «KC ha logrado conectar con una audiencia que aprecia su estilo de vida y su pasión por los automóviles», señala Grupo Milenio, (2024).

Gail Castro: Una vida de lujo truncada
Gail Castro, al igual que su hermano Markitos, era conocido por compartir detalles de su vida de lujo en redes sociales. En Instagram, donde se presentaba como «bloguero», reunía a 260 mil seguidores. Su última publicación etiquetada mostraba una foto junto a su esposa, Brianda Sánchez, con quien se casó en 2019 y tuvo un hijo. Su canal de YouTube, con 117 mil suscriptores, era un espacio para compartir excursiones familiares y momentos con sus hermanos, Los Toys. Trágicamente, Gail fue asesinado mientras salía del restaurante Villa Marina en Ensenada, un evento que ha conmocionado a la comunidad digital y que está siendo investigado por las autoridades.
Mayve Castro: La influencer que optó por el silencio
Mayve Castro es una creadora de contenido con una considerable base de seguidores: más de 1.3 millones en Instagram y más de 787 mil suscriptores en YouTube. Impulsada por su esposo y hermanos, Mayve ha creado contenido en redes sociales. Tras la difusión de los volantes, Mayve optó por no responder directamente a las acusaciones y publicó un video jugando con su hijo, desactivando los comentarios para evitar reacciones negativas. «La decisión de Mayve de no abordar las acusaciones directamente refleja la delicadeza de la situación», comenta Milenio Entretenimiento, (2024). En cambio, compartió una selfie, mostrando una actitud desafiante ante los señalamientos.
Markitos Toys: El rostro de la controversia
Markitos Toys, nacido el 8 de noviembre de 1998 en Culiacán, se ha convertido en un influyente creador de contenido gracias a sus videos sobre su vida cotidiana. Según sus propias declaraciones, se dedica a la venta de refacciones de autos y, en el pasado, fue dueño de un autolavado. Su popularidad ha crecido tanto que incluso cuenta con su propio corrido, interpretado por Grupo Delta. Sin embargo, las acusaciones de vínculos con el crimen organizado han ensombrecido su imagen pública.
El impacto de las acusaciones
Las acusaciones contra los hermanos Castro Cárdenas han generado un debate público sobre la influencia de las redes sociales y la facilidad con la que se pueden difundir rumores y acusaciones. La situación se complica aún más con el asesinato de Gail Castro, un evento que ha añadido una capa de tragedia y urgencia a la historia. Las autoridades están investigando el caso y se espera que pronto se esclarezcan los hechos.
Mientras tanto, la familia Castro Cárdenas se enfrenta a un futuro incierto, lidiando con las acusaciones, el dolor por la pérdida de Gail y la presión de la opinión pública. Su historia es un recordatorio de los desafíos y responsabilidades que conlleva la fama en la era digital.