La CEDHNL derrocha recursos en compras extravagantes
La Comisión Estatal de Derechos Humanos de Nuevo León (CEDHNL) ha sido acusada de derrochar recursos públicos en compras extravagantes, incluyendo dos cestos de basura por 13.804 pesos y 300 perros de peluche por 78.300 pesos.

La información fue revelada por una investigación realizada por la plataforma MILENIO-Multimedios, que analizó los registros de transparencia de la CEDHNL. La investigación encontró que el organismo ha gastado millones de pesos en artículos no esenciales, mientras recorta gastos en programas esenciales.

Gastos excesivos
Además de los cestos de basura y los perros de peluche, la CEDHNL también ha gastado importantes sumas de dinero en otros artículos innecesarios, tales como:
- Una camioneta Jeep Grand Cherokee para la presidenta por 1,3 millones de pesos.
- Regalos navideños para el personal por 202.500 pesos.
- Una "corona luctuosa" por 4.732 pesos.
- Buñuelos gourmet por 7.365 pesos.
- Reparación de limpiaparabrisas por 4.408 pesos.
Estos gastos han sido criticados por activistas y políticos, que argumentan que la CEDHNL no debería estar gastando dinero en artículos de lujo mientras recorta gastos en programas que protegen los derechos humanos.
Recorte de presupuesto
En noviembre de 2022, el gobierno de Nuevo León recortó el presupuesto de la CEDHNL en un 13%. El organismo autónomo respondió que este recorte limitaría su capacidad para prevenir violaciones de derechos humanos.
Sin embargo, la investigación de MILENIO-Multimedios sugiere que la CEDHNL podría ahorrar dinero reduciendo sus gastos excesivos. La investigación encontró que el organismo ha gastado millones de pesos en artículos no esenciales, mientras recorta gastos en programas esenciales.
Investigación en curso
La investigación sobre los gastos excesivos de la CEDHNL está en curso. El organismo autónomo ha prometido cooperar con la investigación y ha dicho que tomará medidas para reducir sus gastos.
Mientras tanto, los activistas y políticos han pedido que la CEDHNL rinda cuentas por sus gastos excesivos. Argumentan que el organismo no debería estar gastando dinero en artículos de lujo mientras recorta gastos en programas que protegen los derechos humanos.