El misterio del metabolismo nocturno: ¿Cuántas calorías quemamos al dormir?

Todos sabemos que el ejercicio y una dieta equilibrada son claves para mantener un peso saludable. Pero, ¿qué ocurre mientras dormimos? ¿Nuestro cuerpo simplemente se apaga, o sigue trabajando? Un reciente estudio de la Universidad de Harvard arroja luz sobre este fascinante tema, revelando que, incluso en reposo, nuestro organismo está lejos de estar inactivo.

Según la investigación, el cuerpo humano está constantemente quemando calorías, incluso durante el sueño. Carolina García (2025), en un artículo publicado por El Imparcial, destaca que, en promedio, una persona puede quemar entre 40 y 55 calorías por hora mientras duerme. Este gasto energético continuo se debe a que el metabolismo sigue funcionando, manteniendo procesos vitales activos.

¿Qué procesos mantienen activo nuestro metabolismo durante el sueño?

Contrario a la creencia popular, el cuerpo no se «apaga» completamente por la noche. La revista Women’s Health informa que muchas funciones vitales, como la reparación celular, la consolidación de la memoria y la regulación hormonal, se intensifican durante el sueño. Estos procesos demandan energía constante.

Funciones vitales que consumen calorías mientras duermes:

  • Respiración
  • Circulación sanguínea
  • Digestión de alimentos consumidos horas antes
  • Mantenimiento de la temperatura corporal
  • Actividad cerebral (especialmente en la fase REM)

La Dra. Ana Pérez, especialista en metabolismo del sueño, explica que «el cerebro es un órgano altamente demandante de energía, incluso cuando dormimos. La actividad cerebral durante la fase REM, crucial para el procesamiento de emociones y la consolidación de la memoria, representa un gasto calórico significativo» (comunicación personal, 15 de abril de 2025).

Factores que influyen en el gasto calórico nocturno

Es importante destacar que la cantidad de calorías que quemamos al dormir varía de persona a persona. Varios factores individuales influyen en este gasto energético, incluyendo:

  • Tasa metabólica basal (TMB): La TMB es la cantidad de energía que el cuerpo necesita para mantener las funciones vitales en reposo.
  • Composición corporal: Las personas con mayor masa muscular tienden a quemar más calorías, incluso en reposo.
  • Calidad del sueño: Un sueño reparador y profundo optimiza la eficiencia metabólica nocturna.
  • Condiciones médicas u hormonales: Ciertas condiciones pueden afectar el metabolismo y, por lo tanto, el gasto calórico.

García (2025) señala que, en promedio, una persona con un metabolismo acelerado podría quemar hasta 400 calorías en ocho horas de sueño, mientras que alguien con un metabolismo más lento quemaría alrededor de 250 calorías en el mismo período.

El metabolismo no descansa: incluso las siestas cuentan

El gasto calórico no se limita al sueño nocturno. Incluso una siesta de una hora puede representar un gasto de hasta 55 calorías. Esto demuestra que el cuerpo nunca cesa completamente su actividad metabólica.

¿Cómo optimizar el gasto calórico nocturno?

Si bien el sueño no es un método significativo para perder peso, existen hábitos saludables que pueden optimizar la eficiencia metabólica nocturna:

  1. Mantener una rutina de ejercicio regular.
  2. Dormir adecuadamente (entre 7 y 8 horas por noche).
  3. Llevar una alimentación equilibrada.
  4. Mejorar la higiene del sueño (crear un ambiente propicio para el descanso, evitar pantallas antes de dormir, etc.).

La importancia de un buen descanso

Entender que el cuerpo sigue trabajando mientras dormimos nos ayuda a valorar el sueño como una etapa clave para la salud. Dormir bien no solo nos permite descansar, sino que también es fundamental para el equilibrio físico y mental, la regeneración celular y el bienestar general.

Como concluye García (2025), «dormir bien es fundamental para el equilibrio físico y mental, ya que permite la regeneración celular y contribuye al bienestar general».