Estudiantes de la FES Cuautitlán alzan la voz contra el acoso y la violencia de género
En un acto de valentía y determinación, estudiantes de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Cuautitlán, Campo 1, están exigiendo a las autoridades de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) una investigación exhaustiva sobre acusaciones de acoso sexual y violencia de género que involucran a varios profesores de la institución. La comunidad estudiantil se está movilizando para garantizar un ambiente seguro y respetuoso para todos.

La petición formal y las acusaciones
Integrantes del Comité de Representación Estudiantil de la FES Cuautitlán, Campo 1, han presentado un documento formal a José Ricardo Carbajal Guevara, secretario de Atención a la Comunidad, solicitando la investigación de cuatro profesores por presunto acoso sexual y a un quinto por violencia de género. Según el documento, el profesor Víctor Manuel Zendejas está siendo acusado de incurrir en violencia de género durante varios años en el campus. Además, se está pidiendo a la coordinadora de Bioquímica, Laura Griselda Martínez, que informe sobre el estado actual de las denuncias presentadas por diversas alumnas, según informa Carlos Zaid (Milenio, https://www.milenio.com/politica/comunidad/estudiantes-de-fes-cuautitlan-piden-investiga-a-profesores-por-acoso).
Los estudiantes también están señalando a los profesores René Damián, Antonio, Jesús y Raúl por presunto acoso sexual, y están exigiendo la apertura inmediata de carpetas de investigación en su contra. La gravedad de estas acusaciones está generando una ola de indignación y exigencia de justicia dentro de la comunidad estudiantil.

Un ultimátum y la amenaza de movilizaciones
Los estudiantes han otorgado a las autoridades un plazo de 45 horas para que informen sobre el inicio de las indagatorias derivadas de las denuncias anónimas recibidas por el Colectivo Violeta Campo 1. Hasta el momento, no se ha emitido ningún reporte oficial sobre las investigaciones, lo que está generando preocupación y frustración entre los estudiantes. La falta de respuesta podría desencadenar movilizaciones estudiantiles si no se atienden sus demandas de manera oportuna.
Aunque no se han convocado bloqueos ni cierres de instalaciones, los alumnos están advirtiendo que podrían tomar medidas de presión si no obtienen respuestas satisfactorias antes del periodo vacacional de Semana Santa. La posibilidad de protestas y manifestaciones está latente, dependiendo de la reacción de las autoridades universitarias.
La respuesta estudiantil y el plan de acción
En caso de recibir una respuesta a su pliego petitorio, los estudiantes están planeando realizar una asamblea informativa para comunicar las acciones a seguir. La transparencia y la comunicación son elementos clave en su estrategia para mantener a la comunidad estudiantil informada y movilizada.
Esta situación no solo está poniendo a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades de la UNAM, sino que también está evidenciando la creciente conciencia y activismo de los estudiantes en la lucha contra el acoso y la violencia de género en los espacios educativos.
El contexto nacional y la importancia de la denuncia
Este caso se suma a una creciente ola de denuncias de acoso y violencia de género en universidades de todo el país. El movimiento estudiantil está tomando un papel protagónico en la exigencia de ambientes seguros y respetuosos, donde las mujeres puedan desarrollarse plenamente sin temor a ser víctimas de agresiones. La UNAM, como una de las instituciones educativas más importantes de México, tiene la responsabilidad de dar una respuesta ejemplar a estas denuncias y garantizar que se haga justicia.
La transparencia en el proceso de investigación, la aplicación de sanciones ejemplares para los responsables y la implementación de medidas preventivas son fundamentales para erradicar el acoso y la violencia de género en la FES Cuautitlán y en todas las instituciones educativas del país.
¿Qué sigue? Próximos pasos en la investigación
El secretario de Atención a la Comunidad, José Ricardo Carbajal Guevara, tiene la tarea de coordinar la investigación y garantizar que se sigan los protocolos adecuados para proteger a las víctimas y asegurar un proceso justo y transparente. Se espera que la coordinadora de Bioquímica, Laura Griselda Martínez, proporcione información detallada sobre las denuncias previas y las acciones que se han tomado al respecto. Es fundamental que las autoridades universitarias demuestren un compromiso real con la erradicación de la violencia de género y que tomen medidas concretas para prevenir futuros incidentes.
El colectivo Violeta Campo 1 juega un papel importante, puesto que ellos tiene la información de primera mano de las denuncias.
El impacto en la comunidad estudiantil
Este tipo de situaciones genera un clima de desconfianza e inseguridad en la comunidad estudiantil. Las alumnas se sienten vulnerables y temen ser víctimas de acoso o violencia. Es fundamental que la UNAM brinde apoyo psicológico y legal a las víctimas, y que cree espacios seguros donde puedan denunciar cualquier tipo de agresión sin temor a represalias. La salud emocional y el bienestar de los estudiantes deben ser una prioridad para la institución.
Asimismo, es importante promover una cultura de respeto y equidad de género en la comunidad universitaria, a través de talleres, campañas de sensibilización y programas de capacitación para profesores y estudiantes. La educación es una herramienta clave para prevenir la violencia de género y construir una sociedad más justa e igualitaria.
En conclusión, la exigencia de los estudiantes de la FES Cuautitlán es un llamado de atención a las autoridades universitarias y a la sociedad en general. La lucha contra el acoso y la violencia de género es una tarea que nos compete a todos, y es fundamental que trabajemos juntos para crear un ambiente seguro y respetuoso donde todos puedan desarrollarse plenamente.