En el cautivador mundo de las noticias extrañas, un oficial canino de raza corgi en China ha acaparado los titulares por una razón inusual: perder su bono de trabajo debido a un comportamiento poco canónico.

Fu Zai: El oficial corgi caído en desgracia

Fu Zai, el primer perro de raza corgi en servir como oficial canino de reserva en la ciudad de Weifang, en la provincia oriental china de Shandong, se ha convertido en una estrella en las redes sociales por su peculiar encanto y su reciente percance laboral.

Mientras que muchos perros aspiran a alcanzar cotas de heroísmo y valentía, Fu Zai ha demostrado un talento único para meterse en líos.

En su debut como oficial en marzo de 2024, Fu Zai cautivó corazones con su carisma y simpatía. Sus publicaciones en la plataforma china Weibo acumularon más de 1,3 millones de reacciones, convirtiéndolo en un fenómeno viral.

Sin embargo, la suerte de Fu Zai dio un giro desafortunado cuando fue sancionado por dormir durante su turno y, para colmo, orinar en su propio tazón de comida.

El apoyo de las redes sociales

A pesar de su peculiar fechoría, Fu Zai no ha perdido el cariño de sus seguidores. En las redes sociales se ha desatado una ola de apoyo y humor ante su situación.

"Pobre Fu Zai, trabajó duro todo el año solo para perder su bono. Me siento totalmente identificado", escribió un usuario.

"Él se orinó en su propio tazón, no en el del jefe... ¡devuélvanle su bono inmediatamente!", comentó otro.

El recuento de la policía

Ante el revuelo generado en las redes, la policía local ha aclarado en un vídeo que Fu Zai no se ha quedado con las patas vacías.

Para celebrar el Año Nuevo Lunar, el corgi recibió un lujoso paquete de regalos que incluía arenque del Pacífico, sopa de calabaza, dumplings, albóndigas de conejo y hasta una versión para mascotas del plato Fotiaoqiang (La Tentación de Buda), una famosa delicadeza china.

Además, el sábado Fu Zai fue honrado con el Premio Anual de Valentía, consolidando su lugar como uno de los perros más queridos y admirados de todo el país.

La historia de Fu Zai es un recordatorio de que incluso los mejores de nosotros cometemos errores. Y aunque sus meteduras de pata le hayan costado su bono, su espíritu indomable y su carisma han ganado el corazón de millones.