El auge de las remesas, un salvavidas económico para millones de familias en todo el mundo
El envío de dinero de los migrantes bate su récord histórico. Supera los 566.000 millones de euros al año, cinco veces más que hace dos décadas, y es la fuente principal de riqueza en cada vez más países.

Un respiro económico para los países en desarrollo
Las remesas han sido un auténtico salvavidas económico para el mundo en desarrollo, especialmente durante la pandemia y la crisis inflacionaria posterior. Las políticas de mantenimiento de rentas y la fortaleza del dólar y el euro frente a las monedas de los países emergentes apuntalaron los ingresos de millones de personas, que pudieron seguir enviando dinero a sus seres queridos.

Las remesas impulsan el consumo y la inversión
Las remesas tienen un impacto significativo en las economías locales, ya que gran parte del dinero que llega se destina a la compra o construcción de vivienda. Esta inyección de capital impulsa tanto el consumo como la inversión, y contribuye a mejorar la calidad de vida de millones de familias.

Las mujeres, principales receptoras en América Central
América Central es una de las regiones del mundo que más depende de las remesas. En países como Nicaragua, Honduras y El Salvador, las remesas representan alrededor de una cuarta parte del PIB, y las mujeres (en muchos casos madres) son las principales receptoras.
Estados Unidos, principal emisor de remesas
Estados Unidos es, con mucho, el mayor emisor de remesas del mundo, con más de 80.000 millones de euros anuales. Su boyante mercado laboral y los altos salarios son un gran atractivo para los migrantes.
Los servicios digitales abaratan los envíos
El auge de los servicios digitales de envío de dinero ha contribuido a reducir los costes de transacción de las remesas, haciéndolas más accesibles para los migrantes. Estas plataformas permiten elegir la divisa y ofrecen tarifas más competitivas que los métodos tradicionales.
Perspectivas de futuro
El Banco Mundial prevé que el crecimiento anual de las remesas hacia los países de ingresos bajos y medianos se modere hasta el 3,1% este año, debido a la desaceleración económica en los países ricos y a la perspectiva de mercados laborales menos boyantes. Sin embargo, en el corredor Estados Unidos-América Latina, el gran número de migrantes centroamericanos, venezolanos y cubanos en tránsito podría impulsar el envío de remesas.