Escuelas mexicanas luchan por eliminar la comida chatarra: un desafío gradual

Mientras el gobierno mexicano intensifica sus esfuerzos para combatir la obesidad infantil, las escuelas de todo el país están enfrentando un reto considerable: la eliminación de la comida chatarra de sus instalaciones. Una nueva normativa, que entró en vigor recientemente, busca erradicar los alimentos procesados y las bebidas azucaradas de las cooperativas escolares, pero su implementación está resultando ser un proceso gradual y lleno de obstáculos.

El inicio de una transición complicada

Según reporta Milenio, jardines de niños, primarias, secundarias, bachilleratos y universidades iniciaron la semana con la tarea inconclusa. Aunque la prohibición de vender alimentos preenvasados con sellos de advertencia y aquellos con ingredientes industriales ricos en grasas, harinas refinadas, sodio y azúcar debería ser efectiva, las autoridades educativas estatales reconocen que se está implementando de manera paulatina («Chicles, chocolates y papitas: escuelas, lejos de ‘expulsar’ comida chatarra del recreo», 2024).

La Secretaría de Educación del Estado de Durango (SEED), a través de José Guillermo Adame Calderón, ha informado a Milenio que se está llevando a cabo un programa de sensibilización para padres y capacitación para los colectivos escolares, con la orientación de la Secretaría de Salud. Esta iniciativa busca preparar a la comunidad educativa para los cambios que se avecinan.

Desafíos en la implementación

A pesar de los esfuerzos, la Secretaría de Educación de Puebla, liderada por Manuel Viveros Narciso, ha detectado la persistencia de productos no permitidos en algunos establecimientos, como galletas, pastelillos, frituras y bebidas azucaradas. En Hidalgo, Natividad Castrejón González, titular de Educación estatal, ha señalado que se encuentran en un proceso de implementación gradual, destacando la importancia de la coordinación interinstitucional y el acompañamiento técnico.

El reto del agua potable

Uno de los aspectos más desafiantes de esta regulación es asegurar la disponibilidad de agua potable para los estudiantes. Los lineamientos establecen que solo se permitirá ofrecer agua sin saborizante como medio de hidratación, pero muchas escuelas carecen de la infraestructura necesaria para cumplir con esta disposición. Como señala Castrejón González, garantizar el acceso al agua potable en el contexto actual representa un reto importante en términos de infraestructura y financiamiento.

En Hidalgo, se han presupuestado alrededor de seis millones de pesos para la instalación de filtros de agua en las escuelas, y se está buscando la colaboración de la Comisión Estatal del Agua y Alcantarillado (CEAA) para la instalación de plantas potabilizadoras. Jalisco enfrenta una situación similar, donde la Secretaría de Educación estatal, a cargo de Juan Carlos Flores Miramontes, ha identificado planteles que requieren intervención prioritaria y serán considerados en proyectos de rehabilitación.

La resistencia en el recreo y la importancia de la educación

La implementación efectiva de esta regulación depende de la participación activa de los padres, la capacitación del personal docente y la aceptación de una nueva cultura alimenticia. Miguel Ángel Hernández Espejel, secretario de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación del Estado de México, subraya la dificultad de cambiar los hábitos de los adultos y exhorta a los padres a colaborar desde casa para alcanzar los objetivos de la eliminación de la comida chatarra y la promoción del consumo de agua potable.

Un cambio cultural necesario

Mientras las autoridades educativas ajustan sus estrategias, los estudiantes aún encuentran chicles, chocolates y muéganos en sus escuelas, recordando que el camino hacia una alimentación saludable requiere más que prohibiciones. Se necesita un cambio cultural profundo que involucre a toda la comunidad educativa para lograr una transformación duradera.

Equipo MILENIO (2024). Chicles, chocolates y papitas: escuelas, lejos de ‘expulsar’ comida chatarra del recreo. Milenio. Recuperado de https://www.milenio.com/politica/escuelas-no-estan-listas-sacar-comida-chatarra-recreo