El Partido Popular (PP) se desvincula de la salida de Vox de la Junta Electoral, alegando que la decisión se debe a las "fuerzas de izquierdas" y que no cuenta con su apoyo. Esta afirmación contradice la información previa que indicaba que el PP había aceptado por unanimidad desbloquear el proceso de renovación de la Junta.

Reparto de puestos en la Junta Electoral Central
La Junta Electoral Central (JEC) es el órgano encargado de velar por la transparencia y limpieza de las elecciones. El Congreso tiene la potestad de nombrar a cinco de sus 13 componentes, mientras que los ocho restantes son magistrados seleccionados por el Tribunal Supremo.
El reparto de los cinco puestos asignados al Congreso se había estancado durante 14 meses por falta de consenso. Sin embargo, el 16 de enero, la Mesa del Congreso aprobó por unanimidad reabrir el proceso.

El acuerdo alcanzado consistía en distribuir los puestos de la siguiente manera:
- 2 para candidatos propuestos por el PSOE
- 2 para candidatos propuestos por el PP
- 1 para un candidato propuesto por Sumar, la formación liderada por Yolanda Díaz
Exclusión de Vox
Vox denuncia que este acuerdo es un "pacto de exclusión" similar a los realizados en el Consejo del Poder Judicial y el Tribunal Constitucional. Fuentes de la formación ultra anuncian que recurrirán la decisión y acusan al PP de "abrir de nuevo el proceso" sin que haya nuevas circunstancias.
El PSOE considera que el perfil del candidato de Vox es "el menos idóneo" y cuenta con el apoyo de Sumar. La mayoría progresista en la Mesa de este martes también boicoteará al candidato de Vox, a pesar de que el PP votó a favor de su idoneidad en la comisión.
Posición del PP
El PP afirma que no ha participado en ningún pacto para apartar a Vox de la JEC y que la decisión de excluirlo se debe a la izquierda parlamentaria. Sin embargo, fuentes de Vox aseguran que el PP solo estaba interesado en duplicar su representación y que derivó la "purga final" a la mayoría progresista de la Mesa.
El departamento de Comunicación del PP distribuyó una versión en la que atribuye el veto al candidato de Vox a "las fuerzas de izquierdas" y añade que su salida no cuenta con su apoyo.
Esta situación pone de manifiesto la tensión entre el PP y Vox, socios en el gobierno de Castilla y León, y podría tener implicaciones en su relación futura.