El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se encuentra en un momento crítico, y su futuro es incierto. Carlos Palencia, director general del Consejo Nacional de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación (Index), considera que el acuerdo no sobrevivirá a una revisión y que ahora se buscarán acuerdos bilaterales por separado.

Posibles acuerdos bilaterales
Palencia cree que el T-MEC se transformará en un acuerdo entre México y Estados Unidos, y entre Canadá y México. "No va a ser trilateral, creo que va a ser bilateral. Van a hacer una renegociación, pero país con país, no entre tres. Y cada quien va a buscar su beneficio", opina.

Relocalización de empresas
Palencia también considera que la relocalización de empresas asiáticas en México ha llegado a su fin debido a las medidas arancelarias impuestas por Estados Unidos. "La relocalización que pudo haber llegado a México desde Asia para exportar a Estados Unidos, prácticamente está muerta", comenta.
Pérdida de empleos en la industria maquiladora
Si se concretan los aranceles a las importaciones mexicanas en Estados Unidos, la industria maquiladora podría perder hasta 150 mil empleos, advierte Palencia. Esto se debe a que la demanda de productos de este sector disminuiría considerablemente, impactando también en empleos indirectos como transportistas y proveedores de alimentos para comedores industriales.

Aranceles a los automóviles
Rolando Paniagua Taboada, líder de desarrollo de negocios de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercios, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur), señaló que un arancel del 25% a los automóviles en Estados Unidos generaría una recaudación anual de 35.7 mil millones de dólares para ese país. Esto representa una preocupación para México, ya que cerca del 28% de sus exportaciones se dirigen a Estados Unidos.
Medidas proteccionistas
Expertos del BBVA México advierten que las medidas proteccionistas impuestas por el gobierno mexicano, como el arancel del 35% a las importaciones de mercancías confeccionadas y del 15% a los textiles, deben ser temporales para no restar competitividad a la industria nacional y frenar su crecimiento.