Venta de Comida Chatarra en las Afueras de las Escuelas de Nuevo León: Un Desafío Persistente
A pesar de los esfuerzos del Gobierno federal por regular la venta de comida chatarra en las escuelas, la realidad en Nuevo León muestra un panorama diferente. Si bien al interior de los planteles se ha logrado restringir la oferta de estos productos, la venta en las inmediaciones de las escuelas sigue siendo una práctica común, desafiando las regulaciones y exponiendo a los estudiantes a opciones alimenticias poco saludables.

Un Negocio con Historia y Poca Demanda de Alternativas Saludables
Norma Siller, una vendedora con 16 años de experiencia en el comercio de frituras, tostadas, dulces y gelatinas, relata que, aunque intentó introducir opciones más saludables, la demanda simplemente no existió. «Lo que pasa es que si metes verdura o fruta no se va a vender, agarran las manzanas y la fruta picada y las avientan, no se mueve la fruta, es pura merma», explica Siller, evidenciando la preferencia de los consumidores, tanto niños como padres, por los productos procesados y altos en calorías. Esta situación plantea un desafío importante para las autoridades y los defensores de la salud, quienes buscan promover hábitos alimenticios más saludables desde la infancia.
La Falta de Regulación y el Desafío de Controlar el Comercio Ambulante
Según Pamela Villanueva (2024) de Grupo Milenio, la falta de una regulación específica para los vendedores ambulantes complica aún más la situación. La señora Siller confirma esta carencia, señalando que no existe una norma clara sobre los productos que pueden ofrecer y que la nueva disposición no aborda el tema del comercio informal. «Es que es muy difícil controlar a un vendedor ambulante. Allá adentro en la escuela hay sus reglas y todo, pero aquí en la calle es muy difícil controlar a un vendedor ambulante», indica Siller. Esta falta de supervisión permite que la venta de comida chatarra continúe sin restricciones, socavando los esfuerzos por mejorar la alimentación de los estudiantes.

Temor entre los Vendedores Ambulantes
La persistencia de la venta de comida chatarra en las afueras de las escuelas no está exenta de controversia. Algunos vendedores, temerosos de perder su fuente de ingresos, prefieren no dar entrevistas ni mostrar sus productos ante las cámaras. Este temor refleja la incertidumbre que rodea su actividad y la posibilidad de que las autoridades tomen medidas para regularla. Sin embargo, hasta el momento, la venta continúa, ofreciendo a los estudiantes una amplia gama de productos poco saludables.
El Papel de los Padres y la Necesidad de un Enfoque Integral
Es importante destacar que, según la experiencia de la señora Siller, no solo los niños consumen comida chatarra, sino también los padres. «Pues las gelatinas porque es hielo y las tostadas, los duritos... pero también los papás, no nada más los niños», menciona. Esto subraya la necesidad de un enfoque integral que involucre a toda la comunidad educativa, incluyendo a los padres, en la promoción de hábitos alimenticios saludables. No basta con prohibir la venta de comida chatarra dentro de las escuelas si los estudiantes tienen acceso a ella justo afuera, y si los padres no están educados sobre la importancia de una alimentación equilibrada. Grupo Milenio (2024) informa que la situación persiste a pesar de la prohibición.
¿Qué se está haciendo y qué se puede hacer?
Actualmente, el gobierno está implementando programas educativos dentro de las escuelas para concientizar a los niños sobre los beneficios de una alimentación saludable. Sin embargo, estos esfuerzos podrían complementarse con:
- Regulación más estricta del comercio ambulante en las inmediaciones de las escuelas.
- Programas de educación nutricional para padres.
- Incentivos para los vendedores ambulantes que ofrezcan opciones saludables.
- Mayor fiscalización del cumplimiento de las normas existentes.
Conclusión
La venta de comida chatarra en las afueras de las escuelas de Nuevo León es un problema complejo que requiere un abordaje integral y coordinado. Si bien se han logrado avances al interior de los planteles, la falta de regulación del comercio ambulante y la preferencia de los consumidores por productos poco saludables dificultan la tarea de promover hábitos alimenticios más saludables. Es fundamental que las autoridades, los padres, los educadores y los vendedores trabajen juntos para crear un entorno que favorezca la salud y el bienestar de los estudiantes.
Referencia:
Villanueva, P. (2024). Venta de comida chatarra persiste afuera de escuelas en NL pese a prohibición. Milenio. Recuperado de https://www.milenio.com/politica/comunidad/sigue-venta-comida-chatarra-afuera-escuelas-nl-pese-prohibicion