México se prepara para un posible estancamiento económico en 2025, según UBS

La economía mexicana se enfrenta a un panorama incierto para el año 2025. La firma financiera UBS está anticipando un posible estancamiento económico, o incluso una leve contracción. Sin embargo, @type:"NewsMediaOrganization, afirma que la probabilidad de una crisis financiera a gran escala sigue siendo baja. Este análisis, presentado en su informe «La recesión no es una crisis», destaca la solidez de los fundamentos macroeconómicos del país como principal baluarte ante la incertidumbre global.

Fundamentos macroeconómicos sólidos: la clave para evitar una crisis

UBS subraya que, a diferencia de crisis pasadas, México actualmente goza de una base macroeconómica considerablemente más robusta. Esta solidez se manifiesta en varios aspectos clave:

  • Déficit en cuenta corriente manejable: El déficit actual es inferior al 0.5 por ciento del PIB, lo que reduce la necesidad de financiamiento externo y la vulnerabilidad ante cambios en la confianza de los inversores.
  • Deuda pública controlada: Solo el 30 por ciento de la deuda pública está denominada en moneda extranjera, y la mayor parte está en pesos con plazos de pago a largo plazo. La deuda total representa el 52 por ciento del PIB, una cifra relativamente baja en comparación con otras economías latinoamericanas.
  • Tipo de cambio flexible: A diferencia de las crisis pasadas, México cuenta con un tipo de cambio flexible que permite al peso ajustarse a las condiciones económicas en tiempo real. «A diferencia de 1994, cuando el gobierno gastó gran parte de sus reservas internacionales en la defensa del peso (y fracasó), Banxico no necesita defender un tipo de cambio específico, lo que ayuda a absorber los impactos externos», comentó UBS.
  • Banco central independiente: Banxico, el banco central mexicano, tiene como principal objetivo mantener la inflación baja y estable, lo que garantiza una política monetaria creíble.
  • Sólidas reservas de divisas: Las reservas de divisas del país como porcentaje del PIB se han triplicado desde la década de 1990, proporcionando un sólido colchón contra choques externos.

Diferenciando entre recesión cíclica y crisis económica

UBS enfatiza la importancia de diferenciar entre una recesión cíclica y una crisis económica/financiera a gran escala. «Los economistas suelen definir una recesión como dos trimestres consecutivos de crecimiento económico negativo, durante los cuales las empresas atraviesan dificultades, los consumidores frenan el gasto y la dinámica del mercado laboral tiende a debilitarse», explicó la firma. Sin embargo, una crisis es mucho más grave y, en los mercados emergentes, históricamente ha implicado el colapso del sistema financiero, una fuerte devaluación de la moneda y la incapacidad de cumplir con las obligaciones de deuda corporativa y soberana.

La resiliencia del sistema bancario mexicano

El sistema bancario mexicano se presenta como un pilar fundamental de la estabilidad económica. UBS señala que los bancos mexicanos se encuentran entre los más sólidos de América Latina. Además, México fue uno de los primeros países en adoptar Basilea III, un estándar global de regulación bancaria que garantiza que las instituciones financieras cuenten con capital y liquidez suficientes para resistir las crisis.

«Los bancos mexicanos mantienen sólidos colchones de capital y reservas para pérdidas crediticias, lo que ayuda a absorber posibles pérdidas sin comprometer la estabilidad financiera», concluyó UBS.

El contexto de la guerra arancelaria

La incertidumbre generada por la guerra arancelaria es un factor clave en el análisis de UBS. Si bien la firma reconoce el potencial impacto negativo de estas tensiones comerciales en la economía mexicana, insiste en que los fundamentos macroeconómicos sólidos del país ofrecen una protección significativa contra una crisis financiera. Según datos del autor: Fernanda Murillo, la solidez del sistema bancario, la política monetaria autónoma y las reservas internacionales robustas están actuando como amortiguadores, mitigando los riesgos asociados con el entorno comercial global volátil.

En conclusión, aunque el panorama económico para México en 2025 podría ser de crecimiento lento o incluso de contracción, UBS considera que la probabilidad de una crisis financiera es baja. La solidez de los fundamentos macroeconómicos del país, la resiliencia de su sistema bancario y la prudente gestión de la deuda pública son factores clave que contribuyen a esta perspectiva.