Víctor de Aldama, acusado de inflar el escándalo Ábalos con mentiras

Víctor de Aldama, imputado en dos causas penales por corrupción, intenta engordar el caso Ábalos con acusaciones falsas que difunde en medios afines. Tras guardar silencio durante meses, Aldama se convierte en un denunciante activo cuando ingresa en prisión por el caso hidrocarburos, con el objetivo de obtener la libertad a cambio de acusar a medio Gobierno de Pedro Sánchez.

Acusaciones desmontadas

  • Mordidas en obras públicas: Aldama acusa al Ministerio de Transportes de adjudicar irregularmente obras a cambio de sobornos, pero sus pruebas son endebles y han sido desmentidas por el propio ministerio.
  • Apartamento para encuentros con señoritas: Aldama afirma haber alquilado un apartamento para el ministro Ángel Víctor Torres, pero el ministro ha demostrado que no estuvo en Madrid durante las fechas señaladas.
  • Cuentas en República Dominicana: Aldama sostiene que varios ministros y el fiscal general del Estado tienen cuentas millonarias en aquel país, pero la Fiscalía Anticorrupción ha archivado la denuncia por su nula credibilidad.

Ante las acusaciones infundadas de Aldama, el juez del caso ha advertido que "no están mínimamente acreditadas".

Colaboración de los medios

Aldama cuenta con el apoyo de medios de comunicación que amplifican sus mentiras y las utilizan como arma de ataque contra el Gobierno de Pedro Sánchez.

El propio Aldama reconoce que su objetivo es "destruir al Gobierno" y afirma que no le importa mentir o difamar si con ello consigue su propósito.

Esta estrategia mediática basada en la mentira y la difamación pone en peligro la democracia y la credibilidad de las instituciones.

Conclusión

Las mentiras de Víctor de Aldama pretenden engordar el caso Ábalos y dañar al Gobierno de Pedro Sánchez. Sin embargo, sus acusaciones han sido desmontadas y su estrategia mediática ha sido denunciada por su falta de ética y su peligrosidad para la democracia.